Si el corazón es el hogar de los sentimientos, la mirada y
la presencia del otro se asocian con la búsqueda y la reflexión sobre esa base
sentimental del follaje del corazón cuya interlocución constante vuelve a
moldear una identidad más compleja en el correr del tiempo. Ante la ola
emocional cada ser tiene que cruzar el camino de los fantasmas, aclarar las
sombras del pasado y poder levantarse del fondo abismal.
A propósito de la vuelta Del desconocido de la adaptación
teatral de Yolanda Pallín se notó a través de las interpretaciones la frustración
debida a la alienación después de que las víctimas – y posiblemente victimarios
a la vez- hubieran vivido lo horrible de la muerte en términos de guerra y exclusión
social, atravesando el único camino de la sobrevivencia. Donde no hubo deseo
sino necesidad, las reglas se formaron según la ley de la violencia.
En el texto original de Carmen Kurtz hay dos preguntas de
Antonio a Dominica que resumen toda esa condición trágica:
“¿Por qué te has convertido en otra mujer?
¿Por qué no me miras con la devoción de antes?”
Es porque las circunstancias nuevas pusieron el pasado en
el armario. Y la mirada de la pareja se separó en dos miradas distintas de dos individuos
dispuestos a seguir adelante. En ocasión de la mirada común sacrificada se constató
el peso sentimental, el poso de las palabras veladas, convertidas en silencio,
soledad y sabor prohibido. Las pausas textuales dejadas en suspenso se dialogaron
con el presente mágico del ambiente teatral.
La función Del desconocido dirigida por Laura
Garmo con Ángela Boix (Dominica), Toni Agustí (Antonio), Elena González (Madre/Médica),
Mariano Llorente (Padre/Florencio), Víctor Antona (Germán) y Paco Flores (Enrique,
hermano menor de Antonio/Dependiente) llevó al desarrollo de una teatrología basada
en las competencias tan psíquicas y vocales como corporales de los actores en
vez de verlos acompañados de muchos objetos del escenario. Lo humano prevaleció
para que nos pudiéramos conectar con los actores y la trama de la obra. Fue una
experiencia fuerte e impactante.
En la función, destacó el color azul de la escenografía
de Blanca Añon, lo cual nos colocó desde el principio de la obra en una realidad
casi teatral casi marítima. Dado que el color azul oscuro es punto de
referencia en cuanto al mar, aquí nos hizo pensar en el puerto de Barcelona. Además
de esto, desde un punto de vista semántico, el azul cielo aborda el respiro
humano, el deseo de un sentimiento ligero ante el mundo y el universo. Como si
miráramos hacia arriba desde la cubierta de proa. De hecho, los matices del
azul tratados teátricamente por Laura Garmo nos ofrecieron la oportunidad de
mirar hacia dentro de nosotros, hacia el contraste sentimental que a veces
oscurece la materia prima de las cosas. Y nos hizo pensar en la extensión azul concebida
como luz, naturaleza, lugar y tiempo.
Sobre la “interdividualidad”, término de René Girard
La poética Del desconocido de Yolanda Pallín se
relacionó con el objetivo de demostrar lo trágico a través de un modo artístico
en el que el estudio del pensamiento salvaje se hizo eco de los fragmentos
poéticos observados durante la obra. El conjunto contribuyó a contemplar la situación
dolorosa de la diferencia establecida – el distanciamiento entre Dominica y
Antonio – a través de las miradas distintas de los otros. Cada perspectiva
aportaba algo nuevo a la imagen general. A la “soledad poblada de soledades”
como subrayó Carmen Kurtz.
A través de las palabras de Antonio, sentimos la dimensión
del sufrimiento:
“El campo de concentración comporta dos únicas
alternativas: destrucción o afirmación”.
En cuanto a los sentimientos de Dominica se entiende que:
“El corazón no latía, pero sí un temblor, el de los
miembros, el de la vida que se escapaba”.
Ante esa Odisea de soledad la falta de la confianza puede
transgredir la harmonía anterior. Está claro que cada guerra vista como derrota
humana, fracaso colectivo, tiene que ver con la parte negativa, el mal de la
sociedad, más allá de la sociedad. Entonces, se cuestionan de nuevo los asuntos
como el respeto, el honor, la culpabilidad y el valor de la paz. ¿Cómo se vive después
de haber perdido los requisitos de la dignidad? Dentro de la familia, Antonio,
el hombre de la guerra, se trata como héroe. Pero, frente a Dominica Antonio es
un desconocido de un caminar lento, un mártir. El espejo está al revés.
En el texto de Carmen Kurtz se lee:
“Te aseguro que no sólo los cuerpos pueden transformarse.
Nuestro yo interno, ese yo que permite a dos criaturas reconocerse en un breve
encuentro, ese yo puede alterarse de tal modo que nos inspire horror”.
En conclusión, la condición de la pareja se pone en cuestión
por culpa de las consecuencias de la guerra. Nace un sentimiento de dolor y abstención
en cuanto a lo irreversible, lo cual resulta ser carente de palabras. Como lo
define Carmen Kurtz:
“Pero ella era la única que habría sufrido en la misma
medida y, por consiguiente, la
única capaz de no herirle con palabras hueras o vulgares”.
Toda la función Del desconocido de Yolanda Pallín respetó el texto original de Carmen Kurtz dándole otro aire, emoción nueva de carne y hueso. El equipo teatral actuó bajo la misma línea de dramatización sin altibajos carentes de sentido. Y nos hizo pensar en la idea de René Girard definida como “interdividualidad”, según la cual cada individuo se define en relación con el otro. No hay, entonces, individualidad pura. Es una palabra ficticia.
Por otro lado, dado que este tema de la vuelta después de
la guerra aborda el concepto shakespeariano “To be or not to be”, ¿Desear o
no Desear, Conocer o desconocer?, hay que explorar las posibilidades
abiertas de montar ese texto de Yolanda Pallín a través de un modo más
brechtiano, es decir, sin dramatizar lo dramatizado ya. Hay que examinar la
fuerza del texto visto como un lienzo tan abstracto como real en el que sobran
la guerra, la tristeza, la melancolía, mientras que las personas aprecian la
vida propia. Cada gesto podría ser un detalle expuesto a la dureza. Una sombra
dórica. Un estallo de los sentimientos salvajes.
Gracias al Teatro Español. A todos los colaboradores y
participantes de su historia actual.
Comments
Post a Comment